El gas como fuente de energía presenta múltiples formas. El gas propano y el gas butano se han convertido en las más populares, a nivel doméstico e industrial. Son dos tipos de gases conocidos como GLP, Gases Licuados de Petróleo. Pero, ¿qué significa esta calificación? Significa que estos gases se han obtenido en el primer paso del proceso de refinado del petróleo. En este proceso se convierten en combustibles de gran capacidad energética. De ahí, la importancia del gas como fuente de energía. 

El proceso de refinación de los Gases Licuados del Petróleo tiene su origen en Estados Unidos a principios de 1900. Se comprobó que la gasolina natural no refinada se evaporaba rápidamente debido a la presencia de propano y butano. Las refinerías decidieron extraer estos gases, descubriendo, así, su valor calorífico y energético. Durante la primera mitad del siglo XX, las botellas de gas butano y gas propano llegaron a Europa y se expandieron rápidamente por todo el continente, convirtiéndose en una de las energías alternativas al gas natural o a la gasolina.

Las principales características de los GLP son:

  • Incoloros: en estado líquido son transparentes.
  • Inodoros: en su estado original no tienen olor, pero se odorizan durante su producción por motivos de seguridad.
  • No tóxicos: aunque sí son capaces de desplazar el oxígeno, por lo que no conviene respirarlos mucho tiempo.
  • Limpios: no forman hollín ni producen mal sabor en los alimentos.
  • Economómicos: tienen un alto rendimiento en comparación con otros combustibles.
  • Pesados: pesan más que el aire, por lo que, si se escapan, tienden a ir a las zonas bajas.
  • Inflamables: hay que tener mucha precaución con esta característica para que no se produzca ningún incendio o fuga.

A pesar de estas similitudes, el gas propano tiene una mayor resistencia a las temperaturas bajas, por lo que tiene una mayor capacidad para calentar espacios amplios.

Hoy en día, el uso doméstico de los gases GLP está muy extendido, tanto en el hogar, para calentar alimentos, agua y espacios, como en autocaravanas o campings, gracias a su formato transportable. Pero, en general, el uso de los gases GLP se clasifica en tres grupos:

  • Cocina: cocinas y hornos especiales para gas butano y propano.
  • Calefacción: radiadores especializados.
  • Agua: calderas de gas.

Ventajas de cocinar con gas:

  • Eficiencia: los gasodomésticos contaminan menos y consumen menos energía.
  • Ahorro: la eficiencia energética se traduce en un mayor ahorro económico.
  • Versatilidad: se puede cocinar con cualquier material, ampliando nuestras opciones a la hora de cocinar.

Para que podáis comprobar por vosotros mismos los beneficios y comodidades de cocinar con un gasodoméstico, os dejamos este ejemplo de las planchas de gas Vitrokitchen, con las que podréis cocinar de forma saludable y, además, ahorrando una gran cantidad de tiempo. ¡Inviértelo en disfrutar!